El confort acústico en los edificios es un tema de interés creciente, debido a que en las últimas décadas se ha producido un gran aumento de las fuentes de ruido capaces de generar niveles sonoros suficientemente elevados como para producir molestias a las personas, especialmente dentro de los edificios, que es donde la población pasa la mayor parte de su vida.

Como consecuencia, es necesario dotar a los edificios de las propiedades acústicas adecuadas para evitar dichas molestias y conviene hacerlo desde el momento del diseño del edificio, puesto que es la manera de conseguir mejores resultados, si bien siempre es posible actuar posteriormente mediante modificaciones de los divisorios y cerramientos que constituyen los edificios.

Para realizar el correcto diseño acústico de un edificio existen procedimientos que requieren siempre el conocimiento previo de las propiedades acústicas de los materiales y productos empleados en su construcción, lo cual pone de manifiesto la gran importancia de disponer de datos fiables, obtenidos mediante ensayos de laboratorio, que caractericen el comportamiento acústico de tales elementos.

Acondicionamiento acústico

Una vez establecida la gran importancia que tiene conseguir un confort acústico adecuado en un edificio, vamos a introducir el acondicionamiento acústico de los edificios como principal arma en la lucha contra el ruido, dado que como cualquier otra molestia no se debe soportar pasivamente, máxime cuando existen soluciones que permiten reducir sus efectos. En los edificios se pueden distinguir dos tipos fundamentales de ruido:

  • Ruido aéreo, como la voz, que produce perturbaciones acústicas exclusivamente en el aire.
  • Ruido estructural, como el producido por aparatos sanitarios y electrodomésticos, que se apoyan directamente sobre elementos rígidamente unidos a la estructura del edificio.

Para conseguir aislar acústicamente un edificio será necesario interponer elementos constructivos que dificulten la propagación del ruido, reduciendo los niveles a márgenes aceptables en cada recinto. Respecto a los ruidos estructurales, es necesario desolidarizar sus puntos de apoyo de la estructura del edificio, mediante elementos elásticos adecuados.

El acondicionamiento acústico del edificio puede incluir, además del correcto aislamiento acústico, la dotación a los diferentes recintos de la absorción acústica adecuada, en función del fin a que se destinen.

Deja tu comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *